Bisq es una plataforma de intercambio descentralizada que prioriza la soberanía del usuario. La contraseña local protege datos sensibles, como la cartera y las claves. En ese contexto, la pista de contraseña es una ayuda mnemotécnica. Su diseño no es trivial: debe ayudar al usuario legítimo sin convertirse en una filtración. Este artículo propone recomendaciones de diseño para los mensajes de pista de contraseña en Bisq, desde la perspectiva de seguridad, UX y privacidad.
En Bisq, la contraseña se usa para cifrar datos locales. La pista es un texto opcional que el usuario puede configurar para recordar la contraseña. No es un mecanismo de recuperación. No debería revelar la contraseña ni permitir reconstruirla. Cualquier persona con acceso físico o remoto al dispositivo puede verla si se muestra antes de desbloquear. Por tanto, debe tratarse como información pública.
Diseñar como si un atacante pudiera leerla. No incluir fragmentos de la contraseña, fechas, nombres, lugares, patrones de teclado ni referencias verificables.
La pista ideal evoca un recuerdo único para el usuario, pero es opaca para los demás. Por ejemplo: «la frase del cuaderno que no está en el cajón». Debe ser suficientemente específica para el usuario y críptica para el resto.
Una pista demasiado vaga no ayuda. Una pista demasiado explícita expone. El equilibrio está en usar referencias personales no documentadas.

La pista no reemplaza el respaldo de la cartera, la semilla ni un gestor de contraseñas. La interfaz debe comunicarlo con claridad.
El campo debe ser opcional, con límite de longitud, sanitización y almacenamiento local seguro. Si se guarda, que sea en texto plano controlado o cifrado según el modelo de amenaza. Si debe mostrarse antes de desbloquear, no puede depender de la contraseña.

«Tu pista de contraseña es una ayuda para recordar. No es una forma de recuperar tu cartera. No incluyas información que pueda usarse para adivinarla».
«Pista: [texto]. Si no reconoces esta pista, cancela y revisa la integridad del dispositivo».
«Puedes consultar tu pista, pero recuerda que cualquiera con acceso a este equipo también puede verla. Si no recuerdas la contraseña, restaura desde tu respaldo».
Malas pistas:

Buenas pistas:
La pista de contraseña en Bisq es un pequeño componente con un gran impacto en la seguridad percibida y real. Un diseño centrado en la educación, la advertencia clara y la minimización de datos puede ayudar a los usuarios a recordar su contraseña sin comprometer su privacidad. La regla de oro es simple: si la pista pudiera ayudar a un atacante, no debería existir. Si solo ayuda al usuario legítimo, cumple su propósito.